Del mito de Gilgamesh al primer ensayo de reprogramación celular en humanos, la búsqueda de una vida más larga ha pasado de la leyenda al laboratorio. En animales, el envejecimiento ya es modificable; en personas, todavía no hay ninguna terapia aprobada. La pregunta clave es si la longevidad será una medicina para todos o un privilegio para unos pocos.